miércoles, 6 de marzo de 2013

Soltando lastre

Mi cabeza da vueltas a un ritmo insoportable. Realmente no se si es el hecho de quitármelo de encima lo que me provoca esta extraña lucidez. 
Quizás no he querido ver en todo este tiempo qué poco necesitaba lo que tu me dabas. No eran mas que migajas de lo que te sobraba. Y yo he estado mucho tiempo, ahora sé que demasiado, recogiendo esos pequeños trozos y convirtiéndolos en delicias.
Cuando algo sobra, es necesario deshacerse de ello. Cuando tu no me das lo que quiero, es el momento de que te vayas. No sé si alguna vez llegué a sentir algo. Puede que solo me haya dedicado a alimentar una farsa, esta cruel mentira que hemos construido juntos. Tus palabras ya me suenan lejanas, vagas y sin contenido. Al menos hoy sí que me has hecho sentir algo. Un gran alivio. 
Hoy, ahora, he conseguido entender que estaba buscando en ti algo que jamás ibas a darme. Ha sido culpa mía, no tuya. Me he engañado a mi misma buscando en ti algo que había perdido. 
El amor es cruel. La falta de amor es peligrosa. Te puede hacer ver cosas que no tienes, has tenido o tendrás. Te puede llevar a ver a alguien que en realidad no existe, ha existido o existirá.
Y, al final, la única conclusión que puedo extraer es que, no se trata de tener cerca a la gente a la que tu te mereces, sino que, en realidad, el planteamiento es al revés: todo se basa en quien se merece que tú estés en su vida. 

lunes, 30 de enero de 2012

Carta al Amor

Querido amor:

Como todas las noches, hoy me meto en la cama imaginando que estas a mi lado. No fueron muchas las noches que pudimos pasar juntos, pero sí fueron únicas.
Sueño contigo, pienso en ti, te imagino entre mis brazos y no puedo evitar recordar. He cometido muchos errores pero quizás ese fue el más grande.
Ahora sé que no debí dejar que te marcharas y eso me hace mucho daño. Y lo peor de todo es que me muero de ganas por gritar lo que siento, que quiero besarte cuando te veo, que solo el roce de tu piel me provoca escalofríos.
Todos dicen que no diga nada, que no te confiese lo que siento pero no se si debo hacerles caso. Seguramente tú ya no sientas nada, pero no puedo callarme esto. ¿Debo conformarme con verte, con un beso en la mejilla, con tímidas miradas? No soy de las que se conforman pero sé que corro el riesgo de perderte por completo y eso me mata.
De momento esta carta no llevará destinatario ni sello. No la echaré al buzón. No llegará a tus manos.
De momento seguiré guardando esto para mí. Ojalá algún día pueda compartirlo contigo.

P.D: Dulces sueños amor.

jueves, 5 de enero de 2012

Recuerdos

Recuerdo una noche juntos. Estábamos en medio de la montaña, rodeados de frío y de nieve. Tú aún no me querías o, al menos, aún no lo sabías.
Me colé en tu habitación con la escusa absurda de que huía de alguien. En realidad, me moría de ganas por estar contigo.
Me escondiste en tu cama por si venían a buscarme. Era la parte de arriba de una litera. Sobre nosotros, en el techo, una pequeña ventana nos dejaba ver el cielo. Pese a las nubes, brillaba una gran luna blanca rodeada de resplandecientes estrellas.
Estuvimos en silencio, observando tanta belleza. Unos minutos más tarde me marché. Jamás olvidaré lo feliz que fui esa noche junto a ti.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Desde el frío

Salgo al balcón. La calle esta desierta y hace frío. El frió me reconforta y me ayuda a pensar.
Y pienso que la frustración es un sentimiento horrible. Hace que me sienta inútil, triste y agotada.
Me voy quedando sola poco a poco en esta noche tan oscura. Creo que lo mejor será que me entierre bajo mil mantas. El mundo será mucho mejor mañana.

domingo, 10 de julio de 2011

Viento

En esta noche de verano no veo las estrellas.
Están escondidas tras las nubes para que el aire que azota los árboles no estropee su belleza.
En esta noche de verano parece que todo está escondido.
Los sentimientos, las pasiones, los recuerdos...todo lo tengo guardado muy en el fondo de algún sitio recóndito, en algún lugar lejano.
Iré a refugiarme para que ese viento no me arrastre a donde no debo llegar. Al lugar donde no quiero llegar.


jueves, 9 de junio de 2011

Párate a pensar


En una noche como esta, lluviosa y solitaria, se paró a pensar. Hacía tiempo que no se lo permitía pero la tormenta le obligó.
¿Por qué ya nadie se para un minuto a pensar?
Por miedo.
Porque, por ejemplo, puedes ponerte a pensar si mereció la pena, si realmente algo de aquello fue verdad, si hiciste bien en huir o, por el contrario, deberías haberte quedado.
Porque puedes llegar a pensar que no tuvo sentido aquella historia y que no fue un buen motivo para marcharte.
Porque llegarías a creer que tal vez sí que te amó, si que quiso estar contigo pero que fue una historia imposible aunque, al mismo tiempo, piensas que eso es mentira, que jamás hubo amor ni nada que se le pareciese y te desengañas a ti misma de la veracidad de esa historia idílica.
Y porque llegarías a pensar que estas loca, loca de remate, completamente perturbada al darte cuenta que realmente algo así no se merece tus pensamientos e intentarías borrarlo, eliminarlo para siempre y empeoraría tu locura por darte cuenta que no es posible.
Por hoy, ya no quiere pensar más. La tormenta sigue. Sus lágrimas empiezan ahora.

lunes, 6 de junio de 2011

Una experiencia única

Debo escribir los versos más tristes esta noche....a no, que esto ya lo ha escrito alguien!
Han pasado 8 meses y 15 días desde que empezamos nuestro Erasmus cargados de ilusiones y miedos y ahora, cuando ya vemos el final muy cerca, toca hacer balance de esta experiencia. Porque sí chicos, esto huele a final.
En dos semanas estaré de vuelta en mi casa, con mi gente de toda la vida, y de seguro, disfrutando muchísimo del verano. Pero lo que hemos vivido aquí ninguno de nosotros lo podremos olvidar.
Llegamos un 23 de septiembre tras una dramática despedida en el aeropuerto, sin conocernos apenas, preguntándonos como sería la convivencia, cómo nos desenvolveríamos con el idioma, las clases y todo lo demás.
Nos fuimos descubriendo poco a poco y no tardamos en ampliar el grupo con 2 canarios y una murciana que pronto se convirtieron en amigos. Y, a los 2 días, un extremeño se acercó a nosotros preguntándonos si sabíamos donde se salía de fiesta en Bergamo. Y así, a lo tonto, completamos este círculo, esta pequeña familia en la que nos hemos apoyado, con la que nos hemos reído y con la que, por qué no decirlo, nos hemos emborrachado alguna vez que otra.
Hemos reído, llorado, gritado, cantado, bebido, pasado resacas, estudiado y disfrutado. Siempre juntos, siempre mano a mano.
Ahora es el momento de despedirse, de decir "hasta luego" o "espero verte por aquí o por allá".
La vuelta a la realidad será dura, feliz y triste a la vez.
Quien sabe cuando podremos volver a juntarnos los 8 para recordar lo que hizo el piso 1 o el piso 2 aquel día, para recordar colchones por las ventanas, multas de autobús, viajes, cenas, amigos invisibles, vecinos impertinentes, cristales rotos, líos y liadas.
Lo único que creo que los 8 tenemos claro es que, pese a todo, jamás podremos olvidar esta experiencia y que, al recordarla en nuestra cara se dibujará una gran sonrisa.
Gracias por hacer estos meses inolvidables.

lunes, 23 de mayo de 2011

FELICIDADES!!!!!


Elena García Porro
¡¡FELICIDADES a ti, y a tu potorro!!
22 años, toda una jovenzuela,
no hay una italiana como tu, tan "bella"
Vivir contigo es toda una experiencia
una gran mujer con una gran paciencia.
Sin ti en esta casa no habríamos sobrevivido,
a los dos meses, nos la hubieran demolido.
Ejerces de madre, de sustento hogareño,
nosotros intentamos ponerle también empeño.
pero sin duda tu eres aquí fundamental,
sin ti esto no hubiera sido tan especial.
Los momentos vividos, buenos y malos
me ha encantado pasarlos a tu lado.
Son ocho meses los que juntas hemos pasado
y ya sé que te quiero siempre a mi lado
pase lo que pase, estemos donde estemos
sé que en ti tengo una amiga y que nunca nos olvidaremos
y no solo por nuestro trébol de cuatro hojas,
quiero estar presente en las melopeas que te cojas.
Seguir compartiendo dilemas, lloros y risas,
aquí me tienes para todo lo que precisas!
Y JAY!!!!





jueves, 21 de abril de 2011

Y se engaña a sí misma cuando piensa que te ha olvidado. Solo es necesario un breve encuentro, una mirada o un pequeño roce para que todo renazca, aparezca y surja de ese lugar en el que lo lleva escondido, enterrado bajo engaños, falsas esperanzas y falsos sentimientos.
Se dice a sí misma que no te quiere, que no te necesita, que no te desea. Pero sus ojos buscan entre la multitud los tuyos para que, aunque sea durante un instante, volváis a estar juntos. Y cuando esto sucede, las palabras sobran.
Querer, ¿qué significa?

sábado, 9 de abril de 2011

Felicidades Pitu!!


Itziar Mucienes Anciones
¡qué vieja eres, cojones!
Muchas felicidades por tu onomástica
eres genial, ¡una chica fantástica!
nos conocemos desde hace mucho tiempo
y he de decir que no me arrepiento
porque tenerte como amiga es todo un lujo
en cuanto te vea, ¡ay Pitu!, te estrujo.
El primer recuerdo que tengo de ti fue en el estanco
eras muy tímida pero también todo un encanto.
A partir de ahí comenzó nuestra amistad
y ahora ya no puedo dejarte en paz
porque eres muy importante en mi vida
y te estoy completamente agradecida
de que siempre estés a mi lado cuando te necesito
y de que hagas el mundo mucho mas bonito.
Mil y un besos en este día tan especial
ya veras el sábado qué percal!!!









martes, 22 de marzo de 2011

Quiero

Quiero tus manos, ver tu cara, mirarte a los ojos.
Quiero besarte, sentirte cerca, estar contigo.
Quiero nuestros ratos, quiero la clandestinidad.
Quiero recordar momentos.
Quiero reírme contigo, llorar por ti.
Quiero perderme en tu cuello.
Quiero que tu te pierdas en el mío.
Quiero que estemos juntos y que el mundo se pare.
Quiero morirme cuando te marchas, sonreír cuando te encuentro.
Quiero enfadarme cuando estas con ella.
Quiero susurrarte al oído, quiero gritar.
Quiero sentir tus brazos.
Quiero que mi camisa huela a ti.
Quiero no poder dormir por recordarte.
Quiero escuchar canciones que me recuerden a ti.
Quiero ser feliz, quiero sentirme infeliz
Lo quiero todo. Lo sueño todo.

sábado, 5 de febrero de 2011

El cielo

- Me tengo que marchar, es tarde.
- No por favor, quédate, aunque sea unos minutos.
- No puedo, de verdad amor, me encantaría poder encerrarnos aquí el resto de nuestras vidas pero no pude ser, me está esperando.
- Pues que espere un rato. No quiero que te vayas, no quiero volver a oír la puerta cerrando tras tu espalda. No quiero tener que esperar tus llamadas porque yo no puedo llamarte. No quiero seguir siendo "la otra", la que va y viene cuando tu quieres.
- Lo siento mi amor pero no puedo hacer otra cosa. Esta historia empezó así y no puede cambiar, no podemos darle la forma que queramos.
- ¿Por qué no? somo dos personas que se quieren, que quieren estar juntas, que quieren vivir cada minuto como si fuera el último de sus vidas. ¿por qué no podemos cambiarlo?
- Porque no podemos, ya lo sabes. Yo no soy libre como tú.
- Pero puedes serlo, puedes ser un hombre sin ataduras, ligado solo a tus verdaderos sentimientos.
- No, lo siento mi vida, no puedo cambiar lo que tengo en casa esperándome. Te quiero pero esto no puede ir más allá.
- Eres un cobarde.
- Lo sé.
....
- Me tengo que ir, de verdad, estará preocupada. ¿nos vemos mañana?
- No sé.

Y ese beso suena más que nunca a despedida. ¿quien quiere rozar un cielo que nunca podrá conseguir? ¿quien puede ver la felicidad y resignarse a no alcanzarla?
La habitación del hotel está en el piso 9.
Se asoma por la ventana.
¿ Dolerá?
Da igual.
Un cuerpo desaparece.
Uno más, nadie notará la ausencia.



miércoles, 2 de febrero de 2011

FELICIDADES CHATI!!


Te conozco desde que eramos niñas
y hemos tenido alguna que otra riña
pero nuestra amistad es tan fuerte
que estaremos juntas hasta la muerte.
Tengo mil motivos para ser feliz
y uno de ellos es ver todos los días esa nariz
tan chata y tan bonita como tu sonrisa
(a mi se me está quedando cara de pizza)
Me acuerdo de tí continuamente
y sé que yo siempre estoy en tu mente
Mi peluquera favorita, mi dulce vecina:
te paso a buscar a las 7 chatina!
Te quiero tanto que me encantaría chillar
¡viva la Chati, le acompaño a mear!
Para mi eres muy importante
como me encantaría tenerte delante
para darte mil besos y 24 tirones de orejas
pero aquí tienes tu rima asik ¿de qué te quejas?
te quiero rubia, morena, pelirroja o calva
tu eres lo que en mil ocasiones me salva
apoyo, cariño, amor, y sabiduría
es lo que me ofreces cada día.
TE QUIERO SEÑORA MONTENEGRO
DE TENERTE COMO AMIGA NO SABES CUANTO ME ALEGRO!!!





jueves, 2 de diciembre de 2010

Tu cárcel, mi prisión

No sé que puedo decir, no sé lo que puedo escribir, solo sé lo que siento y eso no está nada claro. Solo sé que el claro cada vez está mas lejos y cada día mas oscuro.
Me fuí con muchos propositos y uno de ellos fuiste tú.
Pero, como dice la canción, me acuerdo de ti y otra vez pierdo la calma.
¿Por qué vuelves? No lo sé ni sé si quiero saberlo. El echo es que siempre vuelves y ya me he cansado.
Márchate, no quiero verte en mi cabeza ni oir en la lejanía tus voces que me recuerdan tiempos que nunca existieron, que nunca fueron verdad.
Tú siempre estás ahí, mirando sin ver, oyendo sin escuchar, escuchando con cautela.
No puedo respirar sabiendo que no me oyes suspirar. Mi corazón y mi razón chocan a cada segundo porque no pueden acordar un punto intermedio donde todo tenga sentido y donde el tiempo sea inverosimil e interminable. Razón y corazón gritan pero no puedo entender, no puedo escuchar, no puedeo asimilar.
Tú no estás, él no está y nada existe. Todo lo tengo yo, pero nada tengo en mi mano para poder mover mis cartas. En esta mano no me han tocado corazones, tengo que apostar aún sabiendo que volveré a perder.
No sé si perderé más o menos que antes, si seré más o menos feliz o infeliz de lo que era al empezar la partida. Solo sé que hemos venido a jugar y que apuesto por la caja.
Lo perdido, perdido está. Lo ganado todavía está por llegar.
Nunca diré nunca. Jugaré siempre mis cartas como si fuera la última partida de mi vida.
No puedo pararme, no puedo frenar por ti. Tú ya estás lejos. Al menos lejos de mi. Nunca quise que fuera así pero el destino también jugo la partida.
Llegaré y estarás, pero en manos de otra que apostó por ti hace mucho tiempo. No sabría decirte si ganó o perdió, solo puedo saber que no es tuya, y que tu no eres suyo. Pero tampoco mío. Y eso me mata.
No importa los días, los meses que lleve sin verte, sin que compartamos una mirada, un simple roce. Siempre te sentiré como mío, aunque nuca lo fuiste.
Es tan fácil saber lo que tenemos que sentir y tan difícil semtirlo...
No eres mi vida, pero una pequeña parte de mí aún te siente en las noches, aún te recuerda y, aunque no quiera reconocerlo, aún te espera.
Quiero liberarme de esta cárcel que me tiene prisionera desde hace demasiado tiempo. Yo soy inocente. El culpable fuiste tú. Quien permitió todo esto fuiste tú. Quien estaba ya encarcelado eras tu. Yo era libre, soñadora y feliz.
Pero llegaste y perturbaste mi mundo, mi visión de la felicidad. Pensé que podría conformarme con el mísero retazo de realidad que me dabas. Pero nada más lejos. El tiempo hizo que quisiera más y tu cárcel hizo que no me lo dieras. Todo se quedó pequeño. Aún así viví una mentira de la todavía intento despertar.
Antes o después lo conseguiré. No significarás nada para mi, al menos nada importante y volveré a ser feliz de nuevo.
Volveré a sentir, a vivir, a luchar, a estar presente en mi propia historia, hasta ahora ligada a la tuya pero que pronto se desprenderá y volará sola, viviendo cada momento, cada sensación, cada emoción, como si fuera el último minuto de una vida, como si fuera el último segundo de la existencia.

jueves, 16 de septiembre de 2010

La cuentra atrás


Hace muchos meses que empezó mi cuenta atrás, desde que Lola me dió la gran noticia. Hoy queda una semana y es ahora cuando me doy cuenta de que he entrado en la recta final y de que pronto llegará el momento de deciros adios.

Creo que no lo he pensado bien, que todavia no soy consciente de lo que voy a hacer y de lo que eso supondrá. Pero mejor así porque si me paro a pensar en lo que dejo aqui no tendría el valor suficiente para subirme al avión.

No puedo poner en palabras todo lo que os voy a echar de menos. Si, ya sé que me voy porque quiero, que voy a conocer gente nueva, sitios nuevos y voy a salir de la rutina. Aún así no puedo evitar pensar en todos vosotros y en las miles de cosas que me voy a perder este año. Cumpleaños, fiestas, meriendas, cafés interminables, un embarazo, la Black and White party III, las discusiones sobre el disfraz de carnaval, cotilleos, tardes enteras en la cafetería de la facultad, fiestas en casa de la abuela....en definitiva, a vosotros y todos esos momentos compartidos que me hacen tan feliz porque sé que son esos pequeños momentos los que unidos unos a otros con mucho esmero, hacen que mi vida sea completa.

Todos dicen que este año fuera me servirá para madurar, volverme mejor persona, aprender a defenderme y mil cosas más. Yo creo que aprenderé a sacarle el jugo a cada minuto de la vida, a valorar el tiempo perdido con la gente que realemente me importa y que son los que merece la pena tener alrededor cuando las cosas van bien, pero sobretodo cuando van mal. Me libraré de viejos fantasmas, desechare supuestos amigos y me centraré en lo importante.

Pero tened por seguro que sereis vosotros a los que os llevaré en el corazón durante estos meses porque sois las partes de un todo, lo sois todo para mi.



sábado, 21 de agosto de 2010

En una torre

Y te espero. Sigo esperándote a ti, a mi caballero andante de espada y escudo. Pero ya no se si te espero. Ya no sé si quiero seguir esperándote impasible a que aparezcas y me rescates porque sé que nunca vendrás. Nunca me salvarás y me llevarás lejos, porque tu eres el culpable de mi mal, de los demonios que apresan cada noche mi alma y hacen que te desee y te odie al mismo tiempo de la forma más insana posible.
Ya no quiero buscar tu rostro entre la gente solo para ver como tus ojos y mis ojos se unen y volvemos a recordar. Ya no quiero que conviertas mis días en noches, mis horas en semanas y mi lucidez en una locura constante. Ya no quiero porque no quiero quererte. Porque igual quiero a otro. Igual a la princesa ya la han rescatado de su torre de recuerdos y sufrimiento. Ella ya no quiere que vengas. Ha encontrado otro caballero, otro príncipe dispuesto a ofrecerle el cielo, la tierra, el mar y todo cuanto se le antoje. Él no quiere ver como llora. A ti, sus lágrimas jamás te importaron y nunca podrán importarte.
- Entonces - piensa la princesa - ¿Por que no abrir de nuevo el alma? ¿Es el miedo lo que me impide ser feliz?
No lo sabe. No sabe que puede pasar cuando esas barreras, esos muros infranquables de amor y odio, de temores y recuerdos caigan, se derrumben buscando una nueva felicidad que ansía y desea más que nada en el mundo. Aunque la felicidad no es un lugar al que se llega sino el camino que reocrres al intentar alcanzarla. Y de eso se ha dado cuenta la princesa. ¿Demasiado tarde? No, nunca es demasiado tarde.

lunes, 5 de julio de 2010

Silencio y calma

Es de noche y el mundo está sumido en un absoluto silencio, casi sepulcral. La habitación se encuentra iluminada solo por la tenue luz de la luna que se filtra por la ventana. La penumbra crea amorfas sobras sobre las paredes y el techo que se mueven al ritmo en que los árboles de la calle se agitan al son del viento.
En la cama, un cuerpo se mueve inquieto y turbado, quién sabe si por un mal sueño o por una horrible pesadilla. La cabeza gira incesante de derecha a izquierda intentando liberarse de aquello que ha interrumpido su descanso.
De pronto, algo rompe la calma de la noche. El cuerpo que hace un segundo yacía sobre la cama se incorpora de golpe. Es una chica. Jadea profundamente intentando no ahogarse. Su respiración entrecortada va recuperando poco a poco un ritmo normal. Se inclina sobre una mesilla situada a la derecha de la cama y enciende una lámpara. La luz amarilla ilumina una pequeña parte de la habitación pero no hace desaparecer las sombras de las paredes.
Sonrie. Una sonrisa leve, casi inexistente pero real. - Solo ha sido una estupida pesadilla- dice para sí misma. Un profundo suspiro.
Apoya su peso sobre el brazo izquierdo mientras se atusa el pelo con el derecho. Su rostro cambia rapidamente. La pequeña sonrisa desaparece de sus labios. Ahora su cara es de absoluto pavor. Mira fijamente su muñeca derecha. Su respiración se va volviendo más entrecortada y ruidosa hasta casi no poder respirar. En su muñeca alguien ha gravado un número y un símbolo: 385 dentro de triángulo puesto del revés. El corazón le late a mil por hora. Se siente mareada y las naúseas opirmen su estómago. Agita su cabeza. Aquello no es real, no puede serlo. ¿cuando le han tatuado eso en la muñeca? ¿quien ha sido? ¿que significa todo esto?
Un pequeño chasquido. Proviene del fondo de la habitación, allí donde no llega la luz de la lámpara. Ella vuelve su mirada hacía allí. Pronto se arrepiente de haberlo hecho. Terror en estado puro es lo que refleja su rostro. Retrocede en la cama hasta que su espalda pega contra el cabecero. No puede ir más allá. ¿correr? ¿esconderse?. No puede mover las piernas. Huir sería inútil. No llegaría nunca ha alcanzar la puerta.
La tensión va en aumento hasta que el desgarrador grito de la chica rompe de nuevo la quietud y el silencio de la noche. Todo se vuelve negro.

sábado, 12 de junio de 2010

En un instante

Y la calle se hace tan pequeña que sus vidas vuelven a cruzarse. Ella, con la mirada concentrada en el suelo. El, ojeando un periódico. Ambos levantan la vista y el resto del mundo deja de existir, al menos para ella. En solo un segundo recuerda lo que vieron, lo que sintieron y en como acabó todo. Vivieron durante demasiado tiempo una farsa, una mentira que, desde el primer día, empezó a destrozarla. Se miran, pero ninguno dice nada. Ella triste. El con el rostro impasible. Ella no puede dejar de mirarle. Intenta mantener la compostura porque sabe que, en solo un segundo, puede venirse abajo. Son demasiados los recuerdos que le atan a aquel individuo que la mira mientras se acercan con cautela. Un paso más cerca. Resuerda sus besos clandestinos. Otro. Frena las lágrimas que ya intentan aparecer en sus ojos tristes. Unos más. Puede olerle. Ese perfume que penetra en sus entrañas y lo hace todo mucho más dificil. Casi no puede contenerse. Pero aún así no baja la vista. Quiere verle, admirarle, clavar sus ojos en su rostro porque no sabe cuando se volveran a encontrar de nuevo. Un paso más. Apenas unos centímetros les separan y en su rostro, ni una leve sonrisa. Nada. Y de pronto, ya está. Se cruzan. Y la calle se ha vuelto tan pequeña que sus brazos se rozan. Ella siente como un escalofrío recorre todo su cuerpo. Lo que ella daría por saber lo que él ha sentido. Pero eso es algo que jamás llegará a saber porque jamás volveran a estar juntos. Sabe que él la ha olvidado. O quizás nunca tuvo que hacerlo porque quizás nunca la tuvo en sus pensamientos. Ella, ¿sigue enamorada? no, claro que no ¿no?. Lo único que sabe es que nunca olvidará lo que tuvieron ni lo que vivió a su lado. Quiere girar la cabeza y ver como se aleja calle abajo. Pero sabe que no puede hacerlo porque a su alrededor el mundo sigue su ritmo. Ellos viviendo toda una historia en un solo instante y el mundo girando, ignorante de esas dos personas que un día fueron felices. No vuelve la mirada. Él ya ha quedado atrás, a sus espaldas, al menos fisicamente. Quien sabe si, algún día conseguirá también dejarlo atrás en su corazón.

jueves, 3 de junio de 2010

Mi último día

Desde que empecé este nuevo curso, he contado los días que faltaban para acabar, para tener vacaiones, para no sufrir más el suplicio de los autobuses, de los horarios y de las tediosas clases por la tarde.

En invierno, cuando llegaba la hora de salir de casa para coger el bus, quería quedarme en el sofá, viendo en la tele cualquier peli ñoña y con un tazón de leche caliente entre las manos, tapada con una manta hasta las cejas.

Cuando ha llegado el calor, todas las tardes, a las dos y media, pensaba como sería quedarse en casa, con el aire acondicionado y un helado viendo chorradas en la tele.

Pero ya he dejado de contar. Hoy ha sido mi último día de clase. Pero no un último día como otro cualquiera. No. Uno de esos que significan algo. ¿Por qué? Porque el año que viene no volveré, como he hecho durante 3 años, el primer día con las pilas cargadas, a mi clase, a mi facultad, con mi gente. Lo viviré en Italia, en otra facultad, con otra gente y en otro idioma. Pasará más de un año hasta que vuelva aquí, a las horas perdidas de la cafe, a los lunes contando cotilleos, a las discusiones, las meriendas, las risas y las horas con mis chicos "pucelanos".

Y después de este último día me he dado cuenta que, por supuesto y por suerte, no todo ha sido malo, que voy a echar de menos un montón de cosas, pequeños momentos a los que normalmente en el día a día no les das importancia pero que, cuando sabes que pasará tanto tiempo antes de volver a vivirlos, te das cuanta de que son momentos únicos y que son precisamente esos momentos los que hacen feliz a una persona.

Os echaré mucho de menos gente!!! Os kiero!!

martes, 25 de mayo de 2010

"Crónica de una noche anunciada"

Todo empezó con el cumple de D. Un botellón con sidra y manzanas, un futbolín. Jugamos, reimos y bebimos hasta la saciedad. Luego de bares, de bailes y de chupitos. Un semaforo para D, tequila para el resto. Risas y más risas. Una ginkana. Alcohol para D. Más alcohol. Mucho calor y un solo abanico. Llegó mi gente del pueblo, al menos una representación bastante fidedigna. Ahí, mis dos mundos. Campo y ciudad. Locos y más locos. Borrachos y más borrachos. Diversión. Mis dos mundos unidos, bailando y cantando al unísono miles de canciones de todos los tiempos. Poder disfrutar de todo al mismo tiempo. Tenerlo todo en un mismo lugar y no necesitar nada más. Más tarde el grupo va reduciéndose. Ya sólo quedabamos seis en un bar con sabor a menta, mucho calor y sin luz en el baño. Una pareja a nuestro lado se comía litaralmente. Pasión. Diversión. Se volvió a reducir. Quedamos solo cinco. Nos topamos con la sexta, la rubia. De nuevo bailes y canciones. Dos hombres asustados porque no ven más que hombres a su alrededor. S y T encantadas de la vida. Otro que se retira y una que se pierde. ¿Donde están las mantas? Quedamos cuatro. Nos echan del bar. Es muy tarde. Un beso. Dos recuerdos. Un temblor. S tiene hambre. ¿Algo abierto a las 7? No. G conoce un sitio. Es de día. Saludamos a los viandantes. Desayuno en la calle. Hamburguesas y kebabs. Uno al suelo. Paseo hasta dos sofás. Risas. Sueño. Más risas. Las ocho y media. Un despertador. Las nueve y media. Pufff. Paseo hasta el urbano. Viaje hasta el pueblo. Cansancio. Sueño. Calor. Risas. Recuerdos.