martes, 22 de marzo de 2011

Quiero

Quiero tus manos, ver tu cara, mirarte a los ojos.
Quiero besarte, sentirte cerca, estar contigo.
Quiero nuestros ratos, quiero la clandestinidad.
Quiero recordar momentos.
Quiero reírme contigo, llorar por ti.
Quiero perderme en tu cuello.
Quiero que tu te pierdas en el mío.
Quiero que estemos juntos y que el mundo se pare.
Quiero morirme cuando te marchas, sonreír cuando te encuentro.
Quiero enfadarme cuando estas con ella.
Quiero susurrarte al oído, quiero gritar.
Quiero sentir tus brazos.
Quiero que mi camisa huela a ti.
Quiero no poder dormir por recordarte.
Quiero escuchar canciones que me recuerden a ti.
Quiero ser feliz, quiero sentirme infeliz
Lo quiero todo. Lo sueño todo.

sábado, 5 de febrero de 2011

El cielo

- Me tengo que marchar, es tarde.
- No por favor, quédate, aunque sea unos minutos.
- No puedo, de verdad amor, me encantaría poder encerrarnos aquí el resto de nuestras vidas pero no pude ser, me está esperando.
- Pues que espere un rato. No quiero que te vayas, no quiero volver a oír la puerta cerrando tras tu espalda. No quiero tener que esperar tus llamadas porque yo no puedo llamarte. No quiero seguir siendo "la otra", la que va y viene cuando tu quieres.
- Lo siento mi amor pero no puedo hacer otra cosa. Esta historia empezó así y no puede cambiar, no podemos darle la forma que queramos.
- ¿Por qué no? somo dos personas que se quieren, que quieren estar juntas, que quieren vivir cada minuto como si fuera el último de sus vidas. ¿por qué no podemos cambiarlo?
- Porque no podemos, ya lo sabes. Yo no soy libre como tú.
- Pero puedes serlo, puedes ser un hombre sin ataduras, ligado solo a tus verdaderos sentimientos.
- No, lo siento mi vida, no puedo cambiar lo que tengo en casa esperándome. Te quiero pero esto no puede ir más allá.
- Eres un cobarde.
- Lo sé.
....
- Me tengo que ir, de verdad, estará preocupada. ¿nos vemos mañana?
- No sé.

Y ese beso suena más que nunca a despedida. ¿quien quiere rozar un cielo que nunca podrá conseguir? ¿quien puede ver la felicidad y resignarse a no alcanzarla?
La habitación del hotel está en el piso 9.
Se asoma por la ventana.
¿ Dolerá?
Da igual.
Un cuerpo desaparece.
Uno más, nadie notará la ausencia.



miércoles, 2 de febrero de 2011

FELICIDADES CHATI!!


Te conozco desde que eramos niñas
y hemos tenido alguna que otra riña
pero nuestra amistad es tan fuerte
que estaremos juntas hasta la muerte.
Tengo mil motivos para ser feliz
y uno de ellos es ver todos los días esa nariz
tan chata y tan bonita como tu sonrisa
(a mi se me está quedando cara de pizza)
Me acuerdo de tí continuamente
y sé que yo siempre estoy en tu mente
Mi peluquera favorita, mi dulce vecina:
te paso a buscar a las 7 chatina!
Te quiero tanto que me encantaría chillar
¡viva la Chati, le acompaño a mear!
Para mi eres muy importante
como me encantaría tenerte delante
para darte mil besos y 24 tirones de orejas
pero aquí tienes tu rima asik ¿de qué te quejas?
te quiero rubia, morena, pelirroja o calva
tu eres lo que en mil ocasiones me salva
apoyo, cariño, amor, y sabiduría
es lo que me ofreces cada día.
TE QUIERO SEÑORA MONTENEGRO
DE TENERTE COMO AMIGA NO SABES CUANTO ME ALEGRO!!!





jueves, 2 de diciembre de 2010

Tu cárcel, mi prisión

No sé que puedo decir, no sé lo que puedo escribir, solo sé lo que siento y eso no está nada claro. Solo sé que el claro cada vez está mas lejos y cada día mas oscuro.
Me fuí con muchos propositos y uno de ellos fuiste tú.
Pero, como dice la canción, me acuerdo de ti y otra vez pierdo la calma.
¿Por qué vuelves? No lo sé ni sé si quiero saberlo. El echo es que siempre vuelves y ya me he cansado.
Márchate, no quiero verte en mi cabeza ni oir en la lejanía tus voces que me recuerdan tiempos que nunca existieron, que nunca fueron verdad.
Tú siempre estás ahí, mirando sin ver, oyendo sin escuchar, escuchando con cautela.
No puedo respirar sabiendo que no me oyes suspirar. Mi corazón y mi razón chocan a cada segundo porque no pueden acordar un punto intermedio donde todo tenga sentido y donde el tiempo sea inverosimil e interminable. Razón y corazón gritan pero no puedo entender, no puedo escuchar, no puedeo asimilar.
Tú no estás, él no está y nada existe. Todo lo tengo yo, pero nada tengo en mi mano para poder mover mis cartas. En esta mano no me han tocado corazones, tengo que apostar aún sabiendo que volveré a perder.
No sé si perderé más o menos que antes, si seré más o menos feliz o infeliz de lo que era al empezar la partida. Solo sé que hemos venido a jugar y que apuesto por la caja.
Lo perdido, perdido está. Lo ganado todavía está por llegar.
Nunca diré nunca. Jugaré siempre mis cartas como si fuera la última partida de mi vida.
No puedo pararme, no puedo frenar por ti. Tú ya estás lejos. Al menos lejos de mi. Nunca quise que fuera así pero el destino también jugo la partida.
Llegaré y estarás, pero en manos de otra que apostó por ti hace mucho tiempo. No sabría decirte si ganó o perdió, solo puedo saber que no es tuya, y que tu no eres suyo. Pero tampoco mío. Y eso me mata.
No importa los días, los meses que lleve sin verte, sin que compartamos una mirada, un simple roce. Siempre te sentiré como mío, aunque nuca lo fuiste.
Es tan fácil saber lo que tenemos que sentir y tan difícil semtirlo...
No eres mi vida, pero una pequeña parte de mí aún te siente en las noches, aún te recuerda y, aunque no quiera reconocerlo, aún te espera.
Quiero liberarme de esta cárcel que me tiene prisionera desde hace demasiado tiempo. Yo soy inocente. El culpable fuiste tú. Quien permitió todo esto fuiste tú. Quien estaba ya encarcelado eras tu. Yo era libre, soñadora y feliz.
Pero llegaste y perturbaste mi mundo, mi visión de la felicidad. Pensé que podría conformarme con el mísero retazo de realidad que me dabas. Pero nada más lejos. El tiempo hizo que quisiera más y tu cárcel hizo que no me lo dieras. Todo se quedó pequeño. Aún así viví una mentira de la todavía intento despertar.
Antes o después lo conseguiré. No significarás nada para mi, al menos nada importante y volveré a ser feliz de nuevo.
Volveré a sentir, a vivir, a luchar, a estar presente en mi propia historia, hasta ahora ligada a la tuya pero que pronto se desprenderá y volará sola, viviendo cada momento, cada sensación, cada emoción, como si fuera el último minuto de una vida, como si fuera el último segundo de la existencia.

jueves, 16 de septiembre de 2010

La cuentra atrás


Hace muchos meses que empezó mi cuenta atrás, desde que Lola me dió la gran noticia. Hoy queda una semana y es ahora cuando me doy cuenta de que he entrado en la recta final y de que pronto llegará el momento de deciros adios.

Creo que no lo he pensado bien, que todavia no soy consciente de lo que voy a hacer y de lo que eso supondrá. Pero mejor así porque si me paro a pensar en lo que dejo aqui no tendría el valor suficiente para subirme al avión.

No puedo poner en palabras todo lo que os voy a echar de menos. Si, ya sé que me voy porque quiero, que voy a conocer gente nueva, sitios nuevos y voy a salir de la rutina. Aún así no puedo evitar pensar en todos vosotros y en las miles de cosas que me voy a perder este año. Cumpleaños, fiestas, meriendas, cafés interminables, un embarazo, la Black and White party III, las discusiones sobre el disfraz de carnaval, cotilleos, tardes enteras en la cafetería de la facultad, fiestas en casa de la abuela....en definitiva, a vosotros y todos esos momentos compartidos que me hacen tan feliz porque sé que son esos pequeños momentos los que unidos unos a otros con mucho esmero, hacen que mi vida sea completa.

Todos dicen que este año fuera me servirá para madurar, volverme mejor persona, aprender a defenderme y mil cosas más. Yo creo que aprenderé a sacarle el jugo a cada minuto de la vida, a valorar el tiempo perdido con la gente que realemente me importa y que son los que merece la pena tener alrededor cuando las cosas van bien, pero sobretodo cuando van mal. Me libraré de viejos fantasmas, desechare supuestos amigos y me centraré en lo importante.

Pero tened por seguro que sereis vosotros a los que os llevaré en el corazón durante estos meses porque sois las partes de un todo, lo sois todo para mi.



sábado, 21 de agosto de 2010

En una torre

Y te espero. Sigo esperándote a ti, a mi caballero andante de espada y escudo. Pero ya no se si te espero. Ya no sé si quiero seguir esperándote impasible a que aparezcas y me rescates porque sé que nunca vendrás. Nunca me salvarás y me llevarás lejos, porque tu eres el culpable de mi mal, de los demonios que apresan cada noche mi alma y hacen que te desee y te odie al mismo tiempo de la forma más insana posible.
Ya no quiero buscar tu rostro entre la gente solo para ver como tus ojos y mis ojos se unen y volvemos a recordar. Ya no quiero que conviertas mis días en noches, mis horas en semanas y mi lucidez en una locura constante. Ya no quiero porque no quiero quererte. Porque igual quiero a otro. Igual a la princesa ya la han rescatado de su torre de recuerdos y sufrimiento. Ella ya no quiere que vengas. Ha encontrado otro caballero, otro príncipe dispuesto a ofrecerle el cielo, la tierra, el mar y todo cuanto se le antoje. Él no quiere ver como llora. A ti, sus lágrimas jamás te importaron y nunca podrán importarte.
- Entonces - piensa la princesa - ¿Por que no abrir de nuevo el alma? ¿Es el miedo lo que me impide ser feliz?
No lo sabe. No sabe que puede pasar cuando esas barreras, esos muros infranquables de amor y odio, de temores y recuerdos caigan, se derrumben buscando una nueva felicidad que ansía y desea más que nada en el mundo. Aunque la felicidad no es un lugar al que se llega sino el camino que reocrres al intentar alcanzarla. Y de eso se ha dado cuenta la princesa. ¿Demasiado tarde? No, nunca es demasiado tarde.

lunes, 5 de julio de 2010

Silencio y calma

Es de noche y el mundo está sumido en un absoluto silencio, casi sepulcral. La habitación se encuentra iluminada solo por la tenue luz de la luna que se filtra por la ventana. La penumbra crea amorfas sobras sobre las paredes y el techo que se mueven al ritmo en que los árboles de la calle se agitan al son del viento.
En la cama, un cuerpo se mueve inquieto y turbado, quién sabe si por un mal sueño o por una horrible pesadilla. La cabeza gira incesante de derecha a izquierda intentando liberarse de aquello que ha interrumpido su descanso.
De pronto, algo rompe la calma de la noche. El cuerpo que hace un segundo yacía sobre la cama se incorpora de golpe. Es una chica. Jadea profundamente intentando no ahogarse. Su respiración entrecortada va recuperando poco a poco un ritmo normal. Se inclina sobre una mesilla situada a la derecha de la cama y enciende una lámpara. La luz amarilla ilumina una pequeña parte de la habitación pero no hace desaparecer las sombras de las paredes.
Sonrie. Una sonrisa leve, casi inexistente pero real. - Solo ha sido una estupida pesadilla- dice para sí misma. Un profundo suspiro.
Apoya su peso sobre el brazo izquierdo mientras se atusa el pelo con el derecho. Su rostro cambia rapidamente. La pequeña sonrisa desaparece de sus labios. Ahora su cara es de absoluto pavor. Mira fijamente su muñeca derecha. Su respiración se va volviendo más entrecortada y ruidosa hasta casi no poder respirar. En su muñeca alguien ha gravado un número y un símbolo: 385 dentro de triángulo puesto del revés. El corazón le late a mil por hora. Se siente mareada y las naúseas opirmen su estómago. Agita su cabeza. Aquello no es real, no puede serlo. ¿cuando le han tatuado eso en la muñeca? ¿quien ha sido? ¿que significa todo esto?
Un pequeño chasquido. Proviene del fondo de la habitación, allí donde no llega la luz de la lámpara. Ella vuelve su mirada hacía allí. Pronto se arrepiente de haberlo hecho. Terror en estado puro es lo que refleja su rostro. Retrocede en la cama hasta que su espalda pega contra el cabecero. No puede ir más allá. ¿correr? ¿esconderse?. No puede mover las piernas. Huir sería inútil. No llegaría nunca ha alcanzar la puerta.
La tensión va en aumento hasta que el desgarrador grito de la chica rompe de nuevo la quietud y el silencio de la noche. Todo se vuelve negro.